martes, mayo 29, 2007

ANÁLISIS

Si tomamos un mapa de España y coloreamos aquellas provincias en que su capital ha sido el PP el Partido más votado, observaremos la abrumadora proporción, las exclusiones son el País Vasco, León, Coruña, Lugo, Huesca, Zaragoza y Cataluña, en que la gaviota ha volado más alto, con independencia del fraude democrático de los pactos a espaldas de la voluntad popular.

Este dato invita a reflexión. ¿Cómo es posible, dada esta abrumadora ventaja en las ciudades más pobladas, que la diferencia sea tan escasa?.

Y la respuesta es la misma que dábamos a los desesperados socialistas cuando en el 77 se hacían idéntica pregunta.

El voto rural. El mismo voto rural que consolida al PSOE en el gobierno de las tres comunidades autónomas más atrasadas del país, cuestión que paradójicamente no castiga su escaso éxito para sacarlas del furgón de cola.

Y analizando los elementos comunes de todos estos núcleos rurales observamos una asombrosa coincidencia: fuera de sus capitales, el alcance de los medios de comunicación contrarios al poder autonómico es limitadísimo, por no decir inexistente. O sea, que a escasos dos kilómetros de la ciudad de Cuenca es imposible oir una radio que hable mal de Bono antes, Barreda ahora, o de Chaves, o del bellotacari, se llame como se llame el que ahora ocupa el sillón que calentaba la retambufa de Rodríguez Ibarra en la romana Mérida. En las ciudades, donde se concitan información y anonimato, gana el PP. Allá donde el pesebre es la constante, añadido al estado cataléptico de la masa, pues ya se sabe.

El domingo hubo elecciones municipales en España. Así se ahogó un hecho lamentable en la muy querida, por nuestro penco, gestión del gorila rojo: el cierre de una emisora de televisión contraria al régimen chavista.

Aquí es más sutil pero no menos despreciable.

jueves, mayo 24, 2007

SUCEDIDO (O NO)

Infestan las calles. Desde la misma capital hasta Illetes, son mayoría entre los menores de 30. De negro, pelo muy corto y en el cuello tatuadas tres letras. Apenas unos veinte hará unos diez años, hoy se cuentan por centenares. Empezaron con pintadas, pero ahora ya se atreven con los coches, que todos los días queman alguno, y se han convertido en rutina las palizas entre los propietarios de comercios que usan el catalán. El año pasado murió carbonizada su primera víctima. Dicen que se cuentan por docenas los que han abandonado la isla.

El Presidente, del PP, ha cogido el toro por los cuernos, que ya era hora de buscar la paz. El PSOE se empeñó en ilegalizar el Partido de estos salvajes, que les parecían demasiado suaves otras opciones y montaron uno a su medida, pero no fue solución. Desde que hay conversaciones que llevan tres meses sin quemar nada, pero claro, los de CiU y ERC no paran de crispar, incluso algunos del PSOE.

Pero no tenemos violencia, y a fin de cuentas las opiniones no delinquen.

¿Qué más quieren?. Si es lo que yo digo, sin la coartada de los violentos no tienen discurso.

Ayer, paseando por el Carmen, vi un grupito. Han atravesado el charco.

lunes, mayo 07, 2007

PABLO, PABLITO, PABLETE

Oigo no pocos comentarios, que me resultan molestos, acerca de la poca viabilidad del discurso de Sarkozy para España, que en opinión de los sesudos contertulios resulta pelín asilvestrado, un tanto excesivamente conservador, fachoso, o sea.

Hablar de responsabilidad, de esfuerzo, de valores, de respeto, no es democrático, que aquí la etiqueta te la ponen esos que todo lo saben, y que te pueden tirar un tomatazo en el supremo ejercicio de su libertad, a la vez que te impiden hacer lo mismo porque si lo haces tú es que eres un tremebundo fascista.

Y así se ha vendido en los fastuosos medios de comunicación españoles, a excepción de los apestados de costumbre, que hasta última hora han querido convencernos de las bondades de Mme. Royale y del peligroso extremista, elitista y altivo Nicolás.

Pero ha ganado, carambas. Y es que no aprenden, que ya les pasó con un tal Kerry, que en las ansias anti Bush hicimos aquel espantoso ridículo haciéndole ganador. Ridículo superado cuando "fracasamos" a la Merkel. Que quedó en nada comparado con aquel inefable "la France vote OUI", que otra cosa tampoco pero la vista de nuestro penco ni Santa Lucía, oye tú.

Pues ahora resulta que hay que echar agua al vino de la derrota socialista, del mayor triunfo en la historia desde Pompidou.

Pues hala. Que resulta que Pablo Sebastián, otro que juega a dador de honras, que él todas las tiene, dice, después de titular en su ESTRELLA que “Sarkozy promete a los franceses trabajo, autoridad y respeto” (madre mía, cuánta caverna junta, sacré bleu), se descuelga en su columna editorial con un “Triunfo centrado de Sarkozy”.

Jugar a la equidistancia, sin mayor criterio, nos lleva a los más penosos ridículos. Doña Aurora Pavón camino del geriátrico.